ANDANZAS DE UN CABALLERO DEL SIGLO XXI
miércoles, marzo 31, 2004
 



De que tiene miedo el esperma?
De no fecundar, de caer dentro de una bolsita o dentro del water,… , de morir antes de haber vivido.

De que tiene miedo un niño?
De la oscuridad, la soledad, las pesadillas, de que toque sopa para comer,… , deliciosa inocencia.

De que tiene miedo el hombre?
De dejar de soñar, la ignorancia, las mentiras, la codicia, la envidia, perder la Visa, de que su equipo descienda,… , de todo.

De que tiene miedo un viejo?
De nada, aunque tal vez con el remordimiento de dejar demasiadas cosas por hacer.

Por eso cada noche, al cerrar los ojos, pienso que mañana haré todo lo posible para

vivir.
Vivir sin miedo.



martes, marzo 30, 2004
 



Ayer vi una pintada en una pared y sin conocer el remitente me dio lástima. Me gustaría poder sentarme en una mesa frente a él y preguntarle el porqué, que me diera un solo motivo para tan despreciable comportamiento, que me explicara el porqué de su odio.

“Negro, buelve a tu selva”.

Nunca conseguiría entender sus oscuras razones, pero le miraría a los ojos y le haría ver con otra mirada.

(...y no le hablaría de ortografía)



lunes, marzo 29, 2004
 



Say goodbye, susurra el silencio.
El tiempo borra los estigmas del pasado. ¡Y una mierda!. Me niego a que nada sea borrado, y el motivo es tan sencillo como que es imposible borrar lo marcado en fuego.

Que coño importa lo que yo quiero, si no te puedo ofrecer lo que tu quieres.
Lloro mares.
Lagos
Ríos.

Como me gustaría estrangular mi voz, mi grito.
Y me torturo tarareando
la canción del silencio.



viernes, marzo 26, 2004
 



Hace meses que tengo cincelada una frase sobre mi piel, pero no encuentro la manera de continuar. Me quedo encallado, aturdido tal vez sea la palabra. Evidencio carencias pues demasiados sentimientos se agolpan bajo mis dedos y no encuentran salida alguna. Como prisionero en una jaula de cristal, sabedor de la densidad de las paredes que me retienen doy vueltas alrededor de mi sombra esperando la lluvia que me empape con sus lágrimas, del viento que seque cada rincón de mi azarosa vida con aires de subestima, o si me deja elegir con apreciadas caricias. Pero luego me doy cuenta que estoy bajo cubierto, encerrado, y que nada de esto ocurrirá si no derribo paredes.
-¿Quién demonios me ha escondido la escarpa y el martillo?-




jueves, marzo 25, 2004
 



Me gusta imaginarte con un vestido de tirantes y que una de sus tiras, rebelde, no quiera mantenerse sobre tu hombro desnudo y soslayadamente vaya resbalando cediendo a la gravedad y tú con gesto despreocupado la vuelvas a colocar en su sitio, sin levantar la mirada, sin cambiar el gesto, como tu respirar, que lo deduzco por el movimiento acompasado de tu pecho. Uno de esos vestidos que resaltan tus senos, tu cintura, tus caderas, de tallo ajustado y hasta las rodillas. El color te lo dejo elegir, pues con lo que veo sin que me lo muestres ya me siento aturdido y demasiado primitivo para continuar.


miércoles, marzo 24, 2004
 



Corre una blanca dama bajo la luz tenue del atardecer, despeinada, con la falda remangada escalando sus tersos muslos, con sus manuscritos bajo el brazo y que me recuerda a lo que dijo cierta vez Don Delillo:

“Escribir es una forma de libertad personal. Nos libera de la identidad colectiva que vemos forjarse a nuestro alrededor. Al final los escritores escribirán no para ser héroes proscritos de alguna subcultura, sino para salvarse a si mismos, para sobrevivir como individuos”.

Escribir es una forma de pensar.
Escribir es una forma de sentir.

Pero ser capaz de leer más allá de las palabras nos acerca a la eternidad.

Deja de correr cándida dama, pues mañana emergerá un nuevo amanecer.


lunes, marzo 15, 2004
 



Apesadumbrado me levanto y envuelto en mi capa desaliñada avanzo entre los escombros de un mundo enfermo,
y este es el único don que poseemos,

el de la esperanza.

Porque los hay, porque lo sabéis, porque sois
corazones honrados, almas puras
y algún día contagiareis al mundo.



miércoles, marzo 10, 2004
 



Últimamente mi pensar me apena. No consigo plasmar en mi conciencia susurros positivos que animen mi subconsciente transitar quebrantado por la inconsciencia de mi proceder.(siento lo rebuscado y ofuscado de mi retórica, estoy de un tonto que incluso yo mismo me abrumo)

Tanto yo como yo, no acierto en las decisiones, en/de mi actuar. Tal vez aquí radique mi pesar y sea esta dualidad la que me persigue implacable y me impide respirar. Por culpa de mi torpeza no veo claridad y me siento como un borracho tropezando con todo lo que sale a mi paso. Encaramado en mi torre altiva, bajo la mirada y me veo derrotado, allá abajo, en lo más profundo, vencido y tirado sobre el mojado pavimento.

Y me siento oscuro, torpe, malo.

Sin saber.
Sin ser.




jueves, marzo 04, 2004
 



Banda sonora: Rebekka Bakken

Angeles del silencio, os miro desde la lejanía. A lomos de Lucifer doblo la esquina de las palabras, mientras vuestros gritos se precipitan hacia el duro suelo y me alejo de la tiranía en la que se convierte todo mi pensar. Cabalgo por una llanura desierta, alejado de la realidad desoladora que alimenta el odio y la desidia, la envidia y la codicia, y que de un zarpazo te arranca tu hombría, sin tan siquiera preguntar si te apetecía convertir en insulsa tu vida.

Siento aún tu perfume embriagar mi destino, y en mi soñar, te acaricio el rostro con la yema de mis letras, y te arropo hasta las cejas, y tú, bien dormida, recoges tus piernas hasta tocar con las rodillas tu pecho.



miércoles, marzo 03, 2004
 



Os imagino señora, aposentada en el hostal de don Injusto, estaréis tan solo dos días, y me pregunto el porqué de tanta desdicha. No os puedo decir todo lo que pienso y siento, pues lamentaría reabrir sus heridas, pero sepa vuestra merced, que ando camino y me bato en duelos en nombre de lo innombrable. Desde este mismo instante reconozco el angosto camino que se abre frente vos, pero no pierda esperanza y sepa que desde esta distancia, tan solo nos separa una recta, y como vos bien sabéis, la recta es la distancia más corta entre sus labios y mi boca.


martes, marzo 02, 2004
 



Como me gustaría señor juez que dejara por un momento de golpear con el mazo sobre la mesa para que escuchara mi confesión

Me declaro culpable, pues soy pecador de amar.
Me siento, oscuro, torpe, malo porque no puedo desgarrar mis vestiduras. Soy un invidente que alardea del color de sus ojos. O una tilde sobre el pentagrama del silencio. Por mi boca sólo nacen pompas de jabón que el viento hace bailar hasta hacerlas estallar, y de ellas se desprende mi angustia.

Y grito, pero las palabras rebotan en el interior de mi alma.


Por eso, y porque soy un hombre, me declaro culpable y aceptaré su castigo sin protesta alguna.




lunes, marzo 01, 2004
 



Hoy te he dicho que me gusta esa pícara peca que tienes en la palma de tu mano izquierda.

Sorprendida, te has dado cuenta que en ese rincón habitaba, en secreto.

Te miro con extraños ojos, pues ven cosas que ni tu misma percibes.

No será que no existes, sino que soy yo quien te ha esculpido.

Miedo tengo del mañana, del día que coja tu mano izquierda y en ella no aparezca nada.

Temo que un día, me vuelva hacia ti, con desaire, y te diga -¡mentirosa!.

(nota: percíbase un final con influencias de Angel González)





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