ANDANZAS DE UN CABALLERO DEL SIGLO XXI
viernes, agosto 20, 2004
Me pesan los párpados.
Voy a acostarme, el despertador sonará el 13 de septiembre, y ese día volveré a suspirar caminos polvorientos junto a Lucifer, fiel compañero pero mal consejero.
Por cierto,
las palabras esconden mundos enteros, así como las pupilas donde me reflejo.
miércoles, agosto 18, 2004
Hago recuento de nuestros instantes
y termino justo antes de empezar.
Me he convertido en loco de voz,
fluir de susurros que mojan mi piel.
Por un momento pensé que podía lamer tus senos, borracho de ti me dejé llevar por tus palabras, tu voz me cogió de la mano, compañera de viaje y me dirigí a tu encuentro, penetré en el auricular y viajé por medio mundo hasta aparecer en tu boca, resbalé por tu cuello y penetré en tu sexo.
Pero soy caballero, y mejor dejo de pensar
mientras tu me hablas de otros pensares.
viernes, agosto 13, 2004
-voy a beberme el mar- dijo ella mientras se alejaba.
A su regreso, me llenó la boca y nadé entre su lengua, brisa que se volvió tormenta, naufrago que se convirtió en mar.
martes, agosto 10, 2004
...Recopilación de monomanías dispersas...
Nado entre el oleaje de tus pechos, como náufrago a la deriva.
Bebo de tus senos, como cáliz que contiene la esencia de mi locura.
Piel sudorosa, el latir de unos labios húmedos que contienen la nada. Y en esa nada me pierdo para rememorar tu veneno.
Y muero.
lunes, agosto 09, 2004
Su espalda reposaba sobre el pecho del hombre, cerró los ojos, dejó que los brazos de él la abrazaran. Su cabello húmedo caía por el hombro de él, y se dejó llevar por el momento salpicada por el agua de la ducha.
Él le dijo a ella que abriera los ojos, y se miraron lo dos a través de la imagen que devolvía el espejo del cuarto de baño. Y se quedaron así abrazados, mirándose, en silencio, aún en la ducha, secándose con la mirada. Las gotas resbalaban por dos cuerpos desnudos, se olvidaron de cerrar el agua, de cerrar la cortina, de enjabonarse, de respirar.
Dicen los del lugar, que en las noches de mucho calor y si todo está en silencio, aún se puede oir el rumor del agua desgranando suspiros de desahogo.
jueves, agosto 05, 2004
martes, agosto 03, 2004
Estuvo haciendo cola varias horas, por fin, un aburrido funcionario puso el sello en su solicitud del Inem no sin antes ponerle todos las pegas inimaginables, pero debió comparecerse de sus ojos tristes, y al final hizo la vista gorda, en verdad poco o en nada necesitaba que la fotocopia del DNI fuera en una misma cara, -dale la vuelta a la hoja coño-, pensó, pero no lo dijo, estaba cansado y al final el sello es lo que importaba. Por fin salió del edificio aburrido, dejó atrás aburridos funcionarios y el sol le abofeteó el rostro. Protegió sus ojos con una mano y se puso a andar en dirección a la entrada del metro. Bajó las oscuras escaleras y caminó por laberínticos túneles hasta llegar a su esquina. Una mujer de tez morena y mirada alegre le enseñó una cajita con varias monedas reluciente mientras le susurraba algo en el oído y de pronto una gran sonrisa se dibujó en sus labios. Cogió el violín que estaba en el suelo en su estuche medio abierto y empezó a tocar un melodía gitana. La chica se descalzó y empezó a bailar por el pasillo vacío mientras las notas se perdían por los andenes desiertos.
Dentro de la mochila entreabierta había una caja de algún medicamento, un plumilla rosa y un prospecto arrugado que ponía Predictor.


