ANDANZAS DE UN CABALLERO DEL SIGLO XXI
lunes, octubre 25, 2004
 
Fragmentos distorsionados I

El autobús estaba repleto, todos con sus penas junto a sus maletas atadas con viejas cuerdas, algunas jaulas de pollos, conejos y polvo. Al principio me resigné a hacer el largo trayecto de pié, pero el camino dinamitado por las bombas y la carretera sin asfaltar impedía mantener el equilibrio así que todos los que estábamos en un principio levantados nos fuimos sentando en el suelo del autobús. Me quedé sin ver el desolado paisaje, aunque tampoco me apetecía. Había una chica con la que teníamos que cruzar las piernas para no molestarnos, llevaba un vestido negro, de luto, todos habíamos perdido a alguien en esta estúpida guerra civil, su cabello se escondía tras un pañuelo a cuadros, zapatos desgastados y calcetines remendados. La falda de duelo le llegaba hasta los tobillos, pero sentada y con las piernas cruzadas podía distraerme contemplando unos centímetros de su blanca rodilla. Todo el día anterior me lo pasé andando para llegar a la estación de autobuses que salía de Madrid con destino Barcelona. Me dolían los pies, y para mi consuelo decidí descalzarme. Descalzo y con las piernas adormecidas intenté estirar al menos una, pero chocaba con otras piernas, con las jaulas y fue cuándo ella me indicó con la mirada que podíamos los dos estirarlas, cada uno invadiendo el espacio del otro. Sentí un gran alivio cuando por fin puede extenderlas. Mi pié descalzo rozó sin querer su muslo, y me avergoncé de mi poca habilidad, hice un gesto rápido pidiéndole disculpas pero vi que a ella no le importaba y no lo quité.
...



miércoles, octubre 20, 2004
 
¿qué me da derecho a añorar como un pasado aquello que nunca existió y a buscarlo como si lo hubiera perdido?

(palabras adaptadas de Rilke que me golpearon bajo el vientre y me dejaron malherido)

viernes, octubre 15, 2004
 
¿Habéis gritado a alguien en un cine, en lo mejor de una escena? yo si.

A mi izquierda estaba sentada mi novia y a mi derecha una sombra masculina que se sentó justo cuando se apagaron las luces. Me suele pasar que cuando la película es buena, me meto en ella, olvido todo lo que me rodea y dirijo todos mis sentidos a la pantalla. Al poco de comenzar su codo tocó mi brazo, pero sin darle importancia volví a redirigir mi atención al metraje. A los pocos minutos, su pierna tocó mi pierna, pero sin darle más importancia me ausenté de nuevo para concentrarme en la película. Tantas idas y venidas me desconcentraron un poco, pero pensé que tal vez mi vecino era muy grande y no cabía el pobre en su butaca. Al rato un movimiento insistente en su brazo, aun pegado al mío, me hizo otra vez perder la atención del argumento, creí al principio que le había entrado un ataque de nervios, o de epilepsia, o, ...., no, no, no podía ser, me dije. Le llamé la atención y le pregunté si le pasaba algo, me dijo de inmediato que no y su tic cesó al instante. Ya estaba un poco mosca, no sabía que pensar, aunque lo peor de todo es que sí sabía que pensar. Me calmé un poco, le di un voto de confianza, había retirado su pierna y su brazo del mío, ahora ya no me tocaba, pero solo estaba pendiente de cada movimiento que hacía. Llevaba aun la chaqueta puesta y no podía ver lo que escondía en ella, ni lo que tenía en las manos, si es que tenia algo.
Pero, sí damas y caballeros, el hombre en cuestión era muy insistente y al cabo de poco rato volvió a poner su brazo en contacto con el mío y volví a sentir un leve movimiento. Ese día toda la platea se giró indignada porque les había desconcentrado de la película con mi grito lleno de rabia y furia. El tipo en cuestión, de un salto desapareció sin decir absolutamente nada y eso me demostró, fehacientemente, que el tipejo no tenia ningún tic.

sábado, octubre 09, 2004
 

Letras empañadas de negro que visten tu cuerpo difuminado por el objetivo de mis ojos que te disparan sin cesar. Lienzo abrupto, de contornos sinuosos que impiden a mis manos dejar de escribirte, no te renuncian, no dejan de desearte...cuerpo que gritas a mis ojos, senos que claman mis dedos. Renuncio a todo, a mi sobriedad, destierro mi caballerosidad, me convierto en salvaje para poder tenerte, para poder escribir con mis labios todo tu cuerpo.
Posted by Hello

domingo, octubre 03, 2004
 

Cuando tenga tu edad, mis cenizas alimentarán la sabia de tus hijos. Y tu sombra beberá de mis recuerdos... Posted by Hello
viernes, octubre 01, 2004
 
Hago el amor,
a mí.

Recogido y silencioso,
en mí.

Susurro de noche, palabras indecibles que besan mi piel, mis venas, mis huesos.

Lucha desigual, tormenta que diluye mi solidez, mi presencia...
...ahogo de aullido mientras la sombra de ti me mira.

Y ante ti, me convierto en niño y lágrima de pobre recorre mi mejilla. Luna que cobija mi deseo arropado en tu murmullo.


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